
Categoría: fotografía
Forma contra textura

En mi última visita a los talleres de Diego Rivera y Frida Kahlo en San Ángel, me impactó el contraste entre lo que ves por fuera –un manifiesto de la modernidad racionalista más optimista y radical– y la luz y textura primitivas de este espacio.

Altar callejero. Colonia Tlaxpana

Muestra de devoción popular a la Santa Muerte. En tecnicolor, se aceptan limosnas.
Planta embotelladora Bacardi

….y justo al lado del pequeño edificio de oficinas de Mies se encuentra la nave embotelladora proyectada por Félix Candela.
El guía de Bacardi tenía aprendido un discurso basado en el contraste entre la arquitectura “matemática” y “racional” de Mies y la “orgánica” de Candela.
Pero como comentó indignado un nieto de Candela que nos acompañaba en la visita: “hay muchas más matemáticas en las estructuras de Candela que en la caja de zapatos miesiana”.
¿Te apetece tocar una columna de Mies?
¿No te emociona? me preguntó mi acompañante -un gran apasionado de Mies que trabaja actualmente en la recopilación de sus escritos-.
Me admira la perfección de sus proporciones, la claridad del concepto, la limpieza de la construcción, su atemporalidad.
Me maravilla que los originales sigan teniendo ese no-se-qué que los distingue de los miles de copias baratas o descafeinadas que inundaron el planeta durante décadas -incluido el lamentable edificio que construyeron imitando su lenguaje a escasos 30 metros-.
Pero reconozco que, como me pasa también con tantos edificios neoclásicos, me cuesta emocionarme con obras tan cerebrales, que sólo apelan al intelecto, al mundo de las ideas, a lo absoluto, y en las que no hay concesión alguna a la sensualidad, la rugosidad o la imperfección. A lo humano.














