
En mi última visita a los talleres de Diego Rivera y Frida Kahlo en San Ángel, me impactó el contraste entre lo que ves por fuera –un manifiesto de la modernidad racionalista más optimista y radical– y la luz y textura primitivas de este espacio.


En mi última visita a los talleres de Diego Rivera y Frida Kahlo en San Ángel, me impactó el contraste entre lo que ves por fuera –un manifiesto de la modernidad racionalista más optimista y radical– y la luz y textura primitivas de este espacio.
