Una vista trascendente

Podía haber elegido la vista más maravillosa de su imperio y ordenar la construcción de un palacio proyectado para enmarcarla, pero el hombre más poderoso de la tierra sólo pidió para su lecho de muerte una vista del altar de una iglesia.

No una vista a través de una hermosa ventana estratégicamente colocada sino a través de una estrecha tronera que perfora el muro de la iglesia en una diagonal que obligaba a colocar su cama contra el rincón opuesto de la habitación.

No una vista franca, frontal, sino una vista oblicua, en escorzo.

No una vista permanente sino una vista precaria que cualquier leve movimiento de la cabeza sobre la almohada haría desparecer.

¿Una vista zen?

Nota:

Imagen de “La arquitectura monacal en occidente” de Wolfgang Braunfels

2 comentarios en “Una vista trascendente

  1. Hacía tiempo que no venía por aquí, Yago, así que me he alegrado de ver que sigues trayendo algunas de esas cosas exquisitas que de vez en cuando tiene la arquitectura, como por ejemplo las obras que hizo Carlos I en el monasterio de Yuste. Estuve una vez en Yuste y no pude entrar, pero tiempo después leí lo que, aparte del Braunfels, creo que es la mejor referencia bibliográfica para conocerlo, el libro de Chueca Goitia titulado CASAS REALES EN MONASTERIOS Y CONVENTOS ESPAÑOLES, que yo tengo en edición de Xarait. Mira a ver si te puedes hacer con él. A cambio de no haber estado en Yuste, el año pasado hice parte del recorrido que llevó Carlos I desde Tornavacas a Jarandilla de la Vera y eso lo tengo contado en uno de mis blogs de Montes.

    Un cordial saludo.

    juandiezdelcorral

  2. Muchas gracias por la recomendación, Juan. El de Braunfels de «Urbanismo Occidental» lo compré, de hecho, gracias a una referencia en alguno de tus blogs. Un saludo!

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