La verdad de un muro falso

Nos decían que la belleza era el resplandor de la verdad. Que un edificio no podía parecer algo que no era. Que un material jamás debía imitar otro. Que la arquitectura, para ser moderna, debía ser, ante todo, “sincera”.

Casa Grimaldi

Y sin embargo:

Le diré un secreto: la piscina (de la casa Gilardi) tiene un muro o columna rosa que no sostiene nada. Es una pieza de color situada en el agua –por placer– para traer luz al espacio y mejorar su proporción general”.   Luís Barragán. (Entrevista con Marie-Pierre Toll. 1981. Escritos y conversaciones. Ed. El Croquis, 2000.)

Música para un funeral

Nick Hornby-31 songsUno de los más memorables capítulos del “31 songs” de Nick Hornby es el dedicado al “Caravan” de Van Morrison  en la versión del directo “It´s too late to stop now”, la canción que el escritor pondría en su propio funeral y la excusa perfecta para una encendida y conmovedora defensa de la música popular (y una provocadora invectiva contra la clásica).

La única pega que le encuentra Hornby a su elección es que termina con Morrison presentando a la banda, con lo que lo último que oirían sus seres queridos al despedirle sería: “…al cello, Terry Adams…a la viola, Nancy Ellis….a la trompeta, Bill Elwin…”.

 

Me da la impresión de que no sólo los nombres de unos desconocidos sino casi cualquier letra podría interferir en un momento así, por lo que, puesto en ese brete, creo que optaría por algo instrumental.

En todo caso, gran canción, gran interpretación y recomendable lectura.

 

Nota:

Como reto puramente intelectual –ya que hay algo muy perverso en fantasear con la propia muerte- he intentado seleccionar algún tema apropiado para una ocasión así, y me ha resultado extremadamente difícil. Adjunto enlace a mi brevísima lista provisional de candidatas, que también tiene sus pegas porque aparecen barcos, leones y hasta una incongruente cita de “La Marsellesa”: http://grooveshark.com/#!/playlist/Funeral/87797645

Orden en la sala

Cidade da CulturaHace ya tiempo que me interesan las ideas de Christopher Alexander, y unos meses que presencio a diario cómo un engendro inacabado de Eisenman amenaza mi ciudad desde el monte Gaiás. Un lejano día de noviembre de 1982 ambos se enfrentaron en un acalorado debate en la Graduate School of Design de Harvard que merece la pena recuperar.

Eisenman había terminado su tesis doctoral (“The Formal Basis of Modern Architecture”) que -según reconoce en esta conversación- surgió como una contestación airada a la disertación de Alexander  (“Notes on the Synthesis of Form”); y tras construir sus juegos lingüísticos sobre la obra de Le Corbusier y Terragni (las “casas” I-IV) se había convertido en el máximo propagandista de lo que se llamó “arquitectura deconstructivista”, que pretendía ser una aplicación de las ideas de Foucault, Derrida y compañía al ámbito de la arquitectura.

Alexander había publicado ya su clásico “El modo intemporal de construir” y, desde California, seguía avanzando pacientemente en su sistemática codificación de los “patrones” de aquel orden perdido que había permitido durante siglos que el ser humano se relacionase armoniosamente con la naturaleza.

Un debate de este tipo, a diferencia de un ensayo donde el autor puede escaquearse de aquellos temas que no le interesa abordar, obligó a los participantes a formular sus ideas de la manera más clara y cruda posible.

Así, vemos cómo un provocador Eisenman desprecia la catedral de Chartres -a la que solo echaba una ojeada de camino a un buen restaurante- y defiende abiertamente que la finalidad de la arquitectura no es buscar que la gente se encuentre bien sino incomodarla para que  asuma la ansiedad y alienación en la que vive (como aún no había triunfado su programa y no sobraban ejemplos de relumbrón, pone como sorprendente paradigma de esta concepción ¡el pórtico del ayuntamiento que Moneo construyó en Logroño!).

Y vemos a Alexander, un matemático de formación y gurú del diseño tanto del hábitat como informático, exponer en cuatro frases cómo el pensamiento científico nos llevó a estudiarlo todo “como si fuesen pequeñas máquinas” y a minusvalorar la íntima interrelación entre el ser humano y la “materia espacial” de la que están hechas las cosas; e insistir en su mensaje humanista de que, enfrentado al reto de hacer una mesa, su objetivo es hacer la mejor mesa posible y no un comentario de texto que además sirva para comer.

La conversación, tensa y franca, no tiene desperdicio y nos permite entender mejor cómo hemos llegado a arquitecturas como la de esta Ciudad de la Cultura, en la que Eisenman sigue fiel a sus principios de incomodar al usuario pero en la que el juego ha pasado, de las domésticas rotaciones y traslaciones de elementos del vocabulario de la arquitectura moderna, al peligroso entretenimiento de cruzar una vieira con la trama del casco antiguo de una ciudad a escala natural.

B.B.B.

Bobby Blue Bland

 

Se alejó dos pasos del blues para inventar el soul con esa voz capaz de transmitir desde la excitación del enamoramiento aún no correspondido a la desesperación por el amor perdido. Se ha ido uno de los grandes.

¡R.I.P. Bobby Blue Bland!

Unicornibot en Belvís

Unicornibot en Belvís

 

Una fiesta con vocación familiar – la “Romaría Pop” compostelana- culminó, contra todo pronóstico, con una performance musical que está entre las más rompedoras que he experimentado en bastante tiempo.

El bajista marca un crudo e hipnótico ritmo mientras sus tres compinches se envuelven la cabeza con papel albal rematado en forma de cuerno y saltan al escenario para unirse a él y desatar una tormenta eléctrica que ya no amainará.

Música totalmente instrumental que prescinde de cualquier estructura reconocible para explorar, sin pretensiones ni concesiones, la belleza y felicidad que puede haber en el caos y el ruido organizados. La música de una fiesta desinhibida y salvaje en la que el único baile posible es el pogo, y en la que los virtuosos maestros de ceremonias, ataviados con disfraces de vanguardia guerrillera, avanzan un paso más esa estética que Lester Bangs esbozó en su “A reasonable guide to horrible noise”.

Lucinda en el Capitol

lucinda williams liveSe anunciaba como “Una velada íntima con Lucinda Williams” y los que la queremos tanto por su garra como por su corazón temíamos que este último acaparase todo el protagonismo.

Afortunadamente, en vez de venir acompañada únicamente del virguero guitarrista Doug Pettibone, se trajo también al desenvuelto bajista Dave Sutton que, cuando era necesario, se encargaba de añadir unos toques de percusión golpeando la caja de su instrumento con el puño cerrado, lo que permitió que el trío de cuerda sonase como una banda completa.

El magnífico sonido permitía apreciar todos los matices de las inflexiones de voz de Lucinda y de los punteos de Pettibone con su arsenal de guitarras, mandolinas y pedal-steels que nos llevaron a Pineola, Greenville, West Memphis y otros lugares de ese sur omnipresente en el cancionero de Williams.

Un repertorio equilibrado y perfectamente medido -con clásicos de la casa, versiones (estupenda esa revisión del “Hard times killing floor” de Skip James que le sirvió para trazar el paralelismo entre la gran depresión y la actual gran recesión) y algunos temas nuevos que demuestran que tras tres décadas de carrera, queda Lucinda para rato.

Si pasa por su ciudad, no se la pierdan.

Afropop (en francés)

Las canciones africanas en idiomas próximos (portugués, inglés, francés) comparten con los instrumentales (explorados en el post “afro in(s)tro”) la capacidad de acercarnos a músicas que, en wolof o lingala, pueden hacerse un poco más cuesta arriba.

La lista de reproducción de hoy recopila unos cuantos temas africanos cantados -al menos parcialmente- en francés que me he ido encontrando estos años.

«Si tu bois beaucoup«- Isaac Pedro & OK Jazz (1962)

Un clásico de Isaac Pedro con la banda deFranco como acompañantes

Pesa le tout”- Tabu Ley Rochereau & African Fiesta (1965)

Aquí, únicamente el título y el inolvidable estribillo  (Léopoldville, c’est la capitale!) son en francés, y sugieren una celebración de la independencia del Congo y la designación de Léopoldville como capital. Tal vez Rochereau y Dr. Nico celebrasen también su reciente liberación del yugo de su ex-líder Grand Kalle.

Les Brazzavilloises”- Franklin Boukaka (1967)

Franklin Boukaka -un excelente músico muy comprometido políticamente- fue brutalmente asesinado en circunstancias oscuras y dejó un legado escueto pero inmortal (en el que destaca el magnífico lp “À Paris” y el mini-lp “Ses Sanzas et son Orchestre Congolais” del que sale este tema).

Minuit”- Bembeya Jazz National (1967)

Canción protesta anti-colonial sobre un hombre – Ballaké Keïta- ejecutado por una falsa acusación. La letra es un poema que estuvo prohibido en todas las colonias francesas en África.

Algerie, mon beau pays”- Slimane Azem (1975)

Este exiliado argelino, cuya música estuvo prohibida en su país durante veinte años (1967-1988), canta aquí a la tierra de sus amores.

Ce n’est que ma secretaire” – Pamelo Mounk’a (1982)

Empezó como cantante de los estupendos Bantous de la Capitale y triunfó en solitario a principios de los ochenta con  sabrosos “soukous” como éste o “L’argent appelle l’argent”.

Jeannot”- Tchico Tchicaya & Lolo Lolita (1980)

Disputas prematrimoniales.

La musica en verité”- Gnonnas Pedro (1980)

Hipnótico tema (¡con mellotron!) del difunto cantante de Benin Gnonnas Pedro en celebración del poder de la música.

Coumba”- Orchestre Baobab (1982)

Junto a Étoile de Dakar, la más grande banda senegalesa del pasado siglo. Si tienen ocasión de verlos en directo, no se los pierdan. Yo vi como conseguían poner a bailar al público en el pasillo y entre los asientos del teatro Zorrilla de Badalona.


Attention na Sida” – Franco & TPOK Jazz (1987)

Dentro de la tradición negra de canciones con mensaje –recordemos el “Go back to school” de James Brown-  Franco intenta concienciar a la sociedad de los peligros del sida, del que algunos sospechan que él mismo pudo ser víctima. Una de las últimas grabaciones de un gigante de la música africana.

Écoute-moi camarade” – Rachid Taha (2006)

Excelente versión de un tema de Mohamed Mouzani con idéntico mensaje  al “I was the one” de Elvis (y Jimmie Dale Gilmore): “ella te hará sufrir, yo ya pasé por eso”

Nota:

Lista  en grooveshark (con extras de Francis Bebey, Amadou et Mariam y Gnawa Diffusion): http://grooveshark.com/#!/playlist/Afropop+en+Franc+s/87362833

…y todos llevaban sombrero

Crumb- That's what i call sweet musicCuando EMI le pidió al genial Robert Crumb que recopilara un disco con su música favorita, el resultado fue  “That’s what I call sweet music. American Dance Orchestras of the 1920s from R. Crumb’s 78 RPM Collection”, un precioso artefacto ilustrado, anotado y seleccionado por el artista a partir de discos de pizarra de su vastísima discoteca que recogía “…alegre música social de una civilización urbana ya desaparecida, un mundo perdido de humeantes fábricas y rechinantes tranvías- y todos llevaban sombrero!”

Por alguna extraña razón, este último comentario se me quedó grabado, y lo recordé al encontrar una curiosa explicación del origen del declive de la prenda en un breve texto de Adolf Loos escrito en respuesta a la consulta de un lector : ¿Un hombre sin sombrero?

“El primer hombre sin sombrero fue el atleta de las universidades americanas. Balompié fue el primer sport que se practicó sin sombrero. El consiguiente paseo (…) por parejas, por las calles de la pequeña ciudad universitaria, mostró por primera vez en la calle al hombre desprovisto de sombrero. Entonces todavía se pensaba en insolaciones y resfriados, y por ello los atletas americanos se dejaron crecer el cabello. Pero, como todos querían ser atletas, la carencia de sombrero fue pronto el signo de cualquier burgués académico de América.”

En 1908 la tendencia había saltado el charco –“la imagen callejera cerca de Leicester Square a la hora de cierre de los teatros causaba un raro efecto. Había miles de espectadores (…) en la calle (…). Todos sin sombrero.”– y allí estaba nuestro hombre para percibir el cambio mientras sucedía y detectar con su agudeza característica cómo el cetro de la elegancia pasaba del aristócrata al deportista.

sombreros_crowdEn sus escritos aparecen desde  pitilleras, polainas, smokings, fracs, trajes regionales, zapatos de cordones,  su sastre (que fue el primero en atreverse a encargarle una casa), pantalones cortos, pantalones largos, chalecos, monóculos o lentejuelas; a furibundas críticas a los “cools” de su época (Hoffman , Olbrich y compañía).

Y es que, aunque pasase a la historia como ese severo señor vienés que abolió el ornamento, Adolf Loos puede haber sido también uno de los primeros (anti-)fashion-bloggers.

Cien años después, muchas de sus reflexiones mantienen una sorprendente vigencia.

Nota:

Las citas de Adolf Loos están sacadas del texto “Respuestas a preguntas del público” de 1919 recogido en el muy recomendable “Escritos II. 1910/1932” (El Croquis Editorial, 1993). El volumen I es algo más farragoso.

Reggae nuevaolero

Punky_Reggae_PartyAunque algunas vacas sagradas habían tenido sus escarceos con el reggae (me vienen a la mente el “Mother and Child Reunion” de Paul Simon, alguna de Taj Mahal, el «D’yer Maker» de Led Zeppelin, o la versión del “Cherry Oh Baby” de los Stones), el infeccioso ritmo entró definitivamente en la música popular con la resaca del punk. Eran los tiempos del “Punky Reggae Party” de Marley, de la aparición del sello Two-Tone, de la fascinación skin por el rocksteady o de los Clash recurriendo a los servicios del demente Lee Scratch Perry.

Al final, el legado más importante del fenómeno punk fue el triunfo de la filosofía DIY (Do-It-Yourself/Hazlo-Tu-Mismo) gracias a la cual dejó de ser importante tener una gran destreza instrumental antes de lanzarse a tocar y componer. Empezaron a salir grupos de debajo de las piedras que gracias a su desparpajo consiguieron ampliar el rock en mil direcciones (ruido, electrónica, minimalismo, o  incorporación de músicas negras como el funk o el reggae).

La lista de hoy recopila algunas canciones de esa época gloriosa inspiradas en el reggae.

“Redondo Beach”- Patti Smith (1976)

De su clásico debut “Horses”. Antes del inicio “oficial” de la era punk.

“Don’t ask me questions”- Graham Parker and the Rumour (1976)

Una de las grandes canciones del fantástico “Howlin’ Wind”.

“Watching the Detectives”- Elvis Costello (1977)

Su primer disco es otro clásico de la era y abarca desde el nihilismo -Easton Ellis tituló su controvertida novela “Less than Zero” con uno de los temas del album- al romanticismo de “Allison” pasando por este fenomenal reggae.

“Heaven”- Pere Ubu (1977)

Una de las bandas más innovadoras –y difíciles- de esa época también tuvo su momento reggae-pop.

“Egyptian Reggae”- Jonathan Richman & The Modern Lovers (1977)

El entrañable Richman empezó como fanático de la Velvet y acabó de juglar en “Algo pasa con Mary”, pero en el ínterin compuso unos cuantos clásicos, y arrasó en las listas (inglesas) con este maravilloso instrumental.

“So Lonely”- The Police (1978)

Tres instrumentistas de primera que, tras formarse como músicos jazz, consiguieron triunfar a nivel planetario con su particular pop de variadas influencias. El reggae era una de las más acusadas. Y ésta una de sus mejores canciones.

“Newtown”- The Slits (1979)

Y Paloma “Palmolive” Romero, tras escapar de Andalucia a Londres y participar en grabaciones tan míticas del punk femenino como el debut de las Raincoats o el “Cut” del que sale este corte, acabó en la costa este norteamericana como cristiana renacida (me quedé de piedra al enterarme por “Españoles en el mundo”).

“The Tide is High”- Blondie (1980)

También hubo los que tiraron por la via fácil y, en vez de construir algo nuevo, prefirieron versionar fielmente pasados éxitos jamaicanos (otros ejemplos serían el “Red, Red Wine” de UB40 o el “Everything I Own” de Boy George y compañia).

“Ghost Town”- The Specials (1981)

Aunque triunfaron con el desenfadado ska de sus dos primeros discos, tal vez su obra maestra sea el sombrío EP “Ghost Town” en el que la música se ralentiza y sirve de  perfecta banda sonora para los años del thatcherismo más inhumano. El origen de esta canción esta en el «7 wonders of the world» de Prince Buster.

“Straight to Hell”- The Clash (1982)

Desde su arrollador debut –con su versión del “Police&Thieves”- al triple “Sandinista”, las referencias a la música jamaicana son constantes en la música de los Clash. Elijo ésta porque me parece de las más personales y porque es, junto al “My Way” de los Pistols, una de las que mejor evocan el final de esa era.

Nota:

Lista en grooveshark (con bonus de Ian Dury, Bad Brains y Vampire Weekend): http://grooveshark.com/#!/playlist/New+Wave+Reggae+Party/86549191

Maní

PeanutVendor 1930sEl éxito internacional de músicas de culturas lejanas no empezó en los años 80 con el fenómeno “world-music”, ni en los 70 con el reggae, sino que se remonta al menos a principio del siglo XX, cuando el tango pasó de Broadway a los salones de baile y los vaqueros incorporaban los evocadores sonidos de las cuerdas hawaianas.

Fueron modas pasajeras, a diferencia del triunfo de la música cubana que- según John Storm Roberts– llegó para quedarse el 26 de Abril de 1930, el dia en que Don Azpiazu y su Havana Casino Orchestra abrieron su concierto en el New York Palace Theater con “Mama Inés” y llevaron al público al delirio con “El Manicero”, el “pregón” de un vendedor callejero – compuesto por Moisés Simons- que acabó convirtiéndose en el tema más popular de la música cubana.

El éxito fue tal que, en palabras del propio Azpiazu, “al cabo de una semana había una Havana Royal Orchestra, una Havana Novelty Orchestra y una Havana-Dios-sabe-qué”. Los compositores profesionales también tomaron buena nota y empezaron a proliferar los temas con arreglos cubanos (el mismísimo Gershwin compuso una “Cuban Overture”).

E, inmediatamente, empezó la incesante  lluvia de versiones – de los California Ramblers a Louis Armstrong,  de Duke Ellington a la Orquesta Casino de la Playa, de Django Reinhardt a la Star Band de Dakar, de Los Bantous de la Capitale a Laba Sosseh, de Chet Atkins a los Skatalites- que la han convertido en una de las pocas canciones auténticamente universales.

The Peanut Vendor”- Don Azpiazu & His Havana Casino Orchestra (1930)

La primera versión de éxito, con el inmortal Antonio Machín como vocalista.

El Manisero”- Rita Montaner (1928/1939)

La intérprete de la primera versión grabada del tema (1928), volvió a cantarlo en 1939 para la pelicula “Romance del Palmar”.

The Peanut Vendor”- The California Ramblers (1930)

La primera versión norteamericana del tema fue la que me enganchó cuando la descubrí en el fabuloso recopilatorio “Pop Music. The Early Years 1890-1950”. Creo que sigue siendo mi favorita.

El Manisero”- Django Reinhardt  (1949)

Estupenda lectura instrumental de Reinhardt, Grapelli y compañia durante una estancia en Roma.

The Peanut Vendor”- Chet Atkins & The Blue Boys (1964)

De Nashville a Oslo se baila la rumba (aunque se camufle con armonías vocales que parecen sonrojar a los propios intérpretes). Minutos 1:50 a 4:50 del video.

El manicero se va”- Tchico Tchicaya & Afro Festival (70´s)

En el Congo flipaban con la música cubana y no podían faltar jugosas interpretaciones del tema, como esta de Tchicaya (o la de los Bantous de la Capitale).  A los que les guste, les recomiendo rastrear su colaboración de 1979 con Lolo Lolita (“Jeannot”).

Afromanicero”- El Hadji Faye & Etoile 2000 (1998)

La banda del antiguo compinche de Youssou N’Dour en Etoile de Dakar acompaña al salsero senegalés Laba Sosseh en esta curiosa versión africanizada.

El Manisero”- Cuarteto Patria & Manu Dibango (1998)

Del exitoso encuentro intercontinental “Cubafrica” salió esta interesante versión.

 “The Peanut Vendor”- Skatalites

También funciona de maravilla con ritmo ska cuando la interpretan maestros del género.

Nu Bada”- Freddie McGregor (2004)

Y siguiendo con interpretaciones jamicanas, existe un curioso disco (“Peanut Vendor meets Bongo Nyah”) con varias versiones reggae del inmortal ritmo. Esta es un buen ejemplo de lo que da de sí la mezcla.

 “The Peanut Vendor”- Len Lye (1933)

Preparando esta entrada, me encontré con esta inquietante pelicula experimental  de animación basada en la canción, y que bien podría ser uno de los primeros videos musicales de la historia.

Some of these days/Peanut Vendor”- Cary Grant & Jean Arthur (1939)

Y siguiendo con el cine, no podía faltar la lección musical que Jean Arthur le da a Cary Grant en “Only Angels Have Wings” que empieza con el clásico “Some of these days” y acaba con Cary Grant aullando “Peeeeeeeaaaaaaaaaaaaaanut”

Nota:

Lista de reproducción en grooveshark (con jugosos extras): http://grooveshark.com/#!/playlist/Man/86467392

La información proviene fundamentalmente de los libros «Latin Jazz. The First of Fusions» y «The Latin Tinge» de John Storm Roberts.

“Kill all your darlings”

…es el consejo de Faulkner para aspirantes a escritor y la cita que Luc Sante eligió para titular su deslumbrante colección de ensayos del período 1990-2005 sobre temas que van desde el fumar o la desaparición del Nueva York bohemio de yonquerío y alquileres baratos a los Mekons, Victor Hugo, Rimbaud, Mapplethorpe, sus paisanos Tintin y Magritte, o los orígenes del blues.

Luc Sante_Kill All Your DarlingsSante  puede argumentar  convincentemente –en contra de todas las teorías comúnmente aceptadas- que el blues fue inventado por una persona concreta en un momento concreto. O que la estética del fotógrafo Walker Evans se basa en ver el presente como futuro pasado. O analizar los significados de los diferentes modos de sostener un cigarrillo (pulgar-índice vs. corazón-índice). O rastrear el cambio de significados de la palabra “funk” desde un pedo en un concierto de Buddy Bolden en el Back o’ Town de Nueva Orleans en 1902 hasta el hip-hop más contemporáneo. O proponer- a partir de su infernal experiencia laboral en una fábrica de objetos de plástico- una nueva forma de distribución salarial en la que los mineros del carbón viajarían en jet privado a sus trabajos. O  persuadir al lector de que Hergé – más que su Rembrandt, Leonardo o Cezanne- es el Euclides del cómic.

Sea cual sea el tema, Sante tiene una visión original que aportar y, lo que es más raro e importante, una “voz” que prende.

Nota:

Existe versión española (“Mata a tus ídolos”, Libros del KO.2011)

Unas horas en Zamora

Una visita relámpago a Zamora -que sólo puede servir para desear volver pronto- con el tiempo justo para un buen paseo por el centro histórico y la visita a un edificio que no es ni nuevo ni viejo, sino intemporal: el cubo pétreo que -oculto en el espacio cerrado por la iglesia de Santa Lucía, el palacio de Cordón y la roca cortada- alberga el Museo de Arqueología y Bellas Artes.

Museo Zamora_Mansilla+Tuñón arquitectosSus autores lo describen como “el cofre que contiene las joyas de la ciudad” y, efectivamente, bajo la tapa metálica que  lo cierra e ilumina encontramos una secuencia de serenos espacios resueltos con una reducidísima paleta de materiales -hormigón pintado blanco, madera, vidrio y acero- pero sorprendentemente variados , que acomodan con naturalidad desde una punta de flecha prehistórica a una preciosa veleta centenaria, una arcada de piedra, un enorme mosaico romano, o el mirallesco mueble-caja fuerte que guarda el tesoro celtibérico de Arrabalde.

Su única fachada urbana es la cubierta dentada de zinc – visible desde los espléndidos miradores al Duero con que cuenta la ciudad- que los arquitectos diseñaron cuidadosamente evitando la aparición de chimeneas, máquinas de aire acondicionado y demás cacharros y descomponiéndola en cuatro crujías de lucernarios de diferentes tamaños y orientaciones que reducen la escala del edificio y la ajustan a la de las edificaciones vecinas.

Un objeto a la vez autónomo y arraigado que consigue lo más difícil. Parece haber estado siempre allí.

Recitadores jamaicanos

sound_system

En los “sound-system” jamaicanos (discotecas ambulantes), los pinchas, para animar el cotarro, solían presentar las canciones y “comentarlas” mientras sonaban. Lo que nació en parte de la necesidad -con un solo plato había que rellenar los silencios al cambiar de disco- y en parte de la admiración por los djs norteamericanos de rhythm & blues, acabó adquiriendo una entidad propia -al pasar del “sound-system” al estudio de grabación- e influenciando decisivamente el desarrollo posterior del reggae.

“Lee Van Cleef”- King Stitt

El primer dj en grabar con asiduidad tenía un gran handicap  -era más feo que Picio-  que decidió explotar a su favor, autoproclamándose “The-Ugly-One” y homenajeando a Lee Van Cleef, el feo de “El bueno, el feo y el malo”: Die, Die, Die!

 “Wake the town”- U-Roy

U-Roy – “The Originator”- despertando a sus paisanos en uno de los primeros grandes éxitos de este sub-género.

 “Guns don´t argue”- Dennis Alcapone

El principal rival de U-Roy, además de ser de los pioneros en cantar sobre armas (bastante antes, por cierto, que los raperos gangsta), fue un innovador que pasó del habitual rapeado al medio-recitado-medio cantado.

«Draw Your Brakes»- Scotty

Y en «The harder they come» – el recopilatorio que inició la apreciación del reggae más allá de los círculos de iniciados- no podía faltar una excelente muestra de este arte

“Tipper Tone Rock” –Big Youth

BigYouthUno de los temas (dedicado precisamente a “Tippertone”, un sound-system) de su mítico “Screaming Target”, mi disco favorito de este género.

El disco está mezclado de manera que por un canal suena la voz y por otro la pista instrumental. Nunca dejará de fascinarme como lo que parece horroroso escuchado sólo (la voz) al unirse al ritmo da lugar a algo totalmente diferente. Parece que estén tocando para él.

“Every nigger is a star”- Big Youth

Para horror de muchos fans, años después, se animó a cantar- gloriosamente acompañado por las I-Threes- en esta reformulación del tema say-it-out-loud-I’m-black’and-I’m-proud.

«Buttercup»- Winston Sctoland

El cuñado de U-Roy, un pionero olvidado actualiza el inmortal ritmo de «You don’t care» del genial Slim Smith.

“Best dressed chicken in town”- Dr. Alimantado

Una de mis portadas favoritas para uno de mis discos favoritos. Producido, entre otros, por Lee Perry, sigue sonando increíblemente fresco.

“Black Man’s Time”- I-Roy

El otro gran dj Roy en una de sus meditaciones al micro. De su estupendo debut (“Presenting”)…

«The First Cut is The Deepest»- I-Roy

…que incluye también una memorable versión del “The First Cut is the Deepest” de Cat Stevens.

“Sense Outta Nonsense”- Linton Kwesi Johnson

LKJ no es DJ sino poeta (“dub-poets” les llaman), pero su manera de recitar sobre la música de la maravillosa banda de Dennis Bovell, me parece que entronca bastante con esta tradición. Elegante y combativo.

“Dis Poem”- Mutabaruka

Otro dub-poet que en esta ocasión prescindió directamente del dub.

Nota 1:

Lista de reproducción en grooveshark (con bastantes extras):http://grooveshark.com/#!/playlist/Recitadores+Jamaicanos/85289780

Nota 2:

Para los que quieran profundizar en el tema, recomiendo sin reservas la fabulosa guía de Steve Barrow y Peter Dalton “Reggae. The Rough Guide”, así como “Bass Culture” de Lloyd Bradley.

Carpe Diem

¿Que tienen en común crooners como Bing Crosby o Dean Martin, showmen como Louis Prima, skatalíticos como Prince Buster o los Specials, cantautores como Todd Snider,  apóstoles del ritmo global como Manu Chao y cineastas como Woody Allen?

Pues que todos ellos se han sentido representados en algún momento de sus vidas por esta gran canción que compusieron en 1949 Carl Sigman y Herb Magidson y en la que sintetizaron a la perfección el hedonismo como filosofía vital. ¡A vivir que son dos días!

“Enjoy Yourself”- Guy Lombardo & His Royal Canadians (1949)

Hoy olvidados, la orquesta de Guy Lombardo llegó a vender centenares de millones de discos en sus años de esplendor. Éste fue su mayor éxito.

«Enjoy Yourself»- Louis Prima & Keely Smith (1950’s)

Louis Prima y Keely Smith -aunque su paso frecuente por los escenarios de Las Vegas acabase devaluándolos-  eran una pareja musical explosiva y de lo más recuperable (a mi me gustan hasta sus pastiches de tarantella como «Zooma zooma» y cia.).

“Enjoy Yourself”- Prince Buster  (1960’s)

Cecil Bustamante Campbell es una de las más legendarias figuras del ska y el rocksteady, y además de componer muchos clásicos es capaz -como buen jamaicano-  de versionar con éxito lo que le pongan delante.

“Enjoy Yourself”- Specials  (1980)

Y sus discipulos aventajados no le iban a la zaga:

“Enjoy Yourself”- Manu Chao (1999)

Relajado e improvisando entre amigos en una emisora de radio:

“Enjoy Yourself”- Todd Snider (2004)

La canción que cierra su estupendo disco “East Nashville Skyline” . Un acompañamiento tan mínimo transforma la normalmente festiva canción en algo íntimo que puedes canturrear para tus adentros cuando necesitas orientación en alguna trascendente decisión vital.

Y para acabar, la escena del funeral en “Todos dicen I love you” de Allen en la que los espíritus vuelven del más allá para bailar al ritmo de esta canción:

Nota 1:

Lista de reproducción en grooveshark:

http://grooveshark.com/#!/playlist/Carpe+Diem/85025471

Como curiosidad- ya que es un poco tostón- he añadido en esta lista la extraña versión que  los Wingless Angels de Justin Hinds grabaron en la casa jamaicana de Keith Richards. ¡La tocan como si fuese música religiosa rasta!

Nota 2:

La letra tiene iluminadoras variantes  en las diferentes versiones. Ésta es la de Snider:

Enjoy yourself, it’s later than you think.
Enjoy yourself, while you’re still in the pink.
The years go by, as quickly as a wink.
Enjoy yourself, Enjoy yourself,
It’s later than you think.

You work and work
For years and years
You’re always on the go.
You never take a minute off,
Too busy making dough.
Someday, you say, you’ll have your fun
When you’re a millioniare.
Imagine all the fun you’ll have
In some old rocking-chair.

Enjoy yourself, it’s later than you think.
Enjoy yourself, while you’re still in the pink.
The years go by, as quickly as a wink.
Enjoy yourself, Enjoy yourself
It’s later than you think.

You’re gonna take that ocean trip
No matter come what may.
You got your reservations
But you just can’t get away.
Next year, for sure, you’ll see the world,
You’ll really get around;
But how far can you travel
When you’re six feet underground?

Enjoy yourself, it’s later than you think.
Enjoy yourself, while you’re still in the pink.
The years go by, as quickly a as wink.
Enjoy yourself, Enjoy yourself
It’s later than you think.

Get out and see the world…

You worry when the weather’s cold,
You worry when it’s hot.
You worry when you’re doing well,
You worry when you’re doing not.
It’s worry, worry all of the time,
You don’t know how to laugh.
They’ll think of something funny
When they write your epitaph.

Enjoy yourself, it’s later than you think.
Enjoy yourself, while you’re still in the pink.
The years go by, as quickly as wink.
Enjoy yourself, Enjoy yourself
It’s later than you think.

Víboras «fumetas»

Las canciones sobre marihuana se remontan –tirando por lo bajo- a la popular “La Cucaracha”, pero tuvieron uno de sus momentos álgidos en los años 30-40, cuando el uso recreativo de la planta era habitual entre músicos que además no dudaban en celebrarla e inmortalizarla con su arte. En esos círculos, un “viper” era un porrero – al que desde Louis Armstrong (“Song of the Vipers”) hasta Cab Calloway (“Viper’s Drag”) o Mezz Mezzrow (“Sendin’ the Vipers”) dedicaron canciones- pero la breve lista de reproducción de hoy se centra en la inmortal “If you’re a viper” tal vez mi favorita entre las numerosas odas compuestas a mayor gloria de los “fumetas”:

marijuana-you-ll-laugh-cry-go-to-sleep-funny-retro-poster

Dreamed about a reefer five feet long.
Mighty Mezz, but not too strong.
You’ll be high but not for long
If you’re a viper.
I’m the king of everything.
I’ve got to be high before I can swing.
Light a tea and let it be
If you’re a viper.

When your throat get dry you know you’re high
Everything is dandy
Truck on down to the candy store
Bust your konk on peppermint candy

Then you know that you’re body’s spent.
You don’t care if you don’t pay rent.
Sky is high and so am I
If you’re a viper.

 

 

 

Stuff Smith & His Onix Club Boys- “If you’se a viper” (1936)

Al parecer,  la primera grabación de esta maravillosa canción.

Rosetta Howard & Harlem Hamfats- “If you’re a viper” (1937)

Excelente versión más bluesera y sofisticada.

Fats Waller- “You’re a Viper” (1943)

Fats Waller interpretó al menos dos canciones sobre “vipers”. El estupendo instrumental “Viper´s Drag”  de 1934 (no se lo pierdan), y esta versión del “If you’re a Viper”. Como nos dice en la introducción: “It´s high time!”

Nota 1:

A los que les haya interesado esta entrada, les recomiendo encarecidamente que busquen por tierra, mar y aire el fabuloso recopilatorio “Dope & Glory” (Trikonkt, 2002) donde además de varias versiones de este tema, se pueden encontrar muchas más canciones a la altura de títulos como “The Spinach Song”, “Light up”, “Mary Jane” o “When I get low I get high”.

Y ya que tanto Armstrong como “La cucuracha” aparecen mencionados en la entrada, aprovecho para colar esta simpática versión de la inmortal tonada.

Nota 2:

Lista de reproducción en grooveshark (con algún extra): http://grooveshark.com/#!/playlist/V+boras+Fumetas/84797397