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Rob Wasserman (1952-2016)

Gracias a las elogiosas críticas de Ignacio Juliá en Ruta 66 compré hace ya dos décadas sus dos discos «Duets» y «Trios» en los que su contrabajo acompañaba a alguno de sus músicos favoritos y desde entonces atesoro su espectacular colaboración con Stephane Grapelli en «Over the Rainbow» y, sobre todo, su dueto con un Lou Reed en excepcional forma en el clásico «One for my baby (and one more for the road)». Descanse en paz.

Nota: Tuve la suerte de verlo en el año 1989 en el Vicente Calderón acompañando de nuevo a Lou Reed en la gira de «New York» (también toca en ese genial disco)

Scotty Moore (1931-2016)

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A veces basta muy poco para cambiarlo todo. Los primeros singles de Elvis para Sun records -un puñado de revolucionarias versiones de viejas (y no tan viejas) canciones blues y country-inauguraron la era del rock and roll.  Y aunque el magnetismo sexual y la voz de Presley eran la clave, no se puede ignorar la aportación de su base rítmica -Bill Black y D.J. Fontana- y del gran Scotty Moore, el creador de uno de los sonidos arquetípicos de la guitarra rock a quien despedimos hoy.

La televisión es nutritiva

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En los últimos meses he observado varias veces, al salir a comer o cenar, cómo algunas parejas jóvenes, en lugar de sentarse enfrentados, de modo que puedan verse las caras y conversar atendiendo a las expresiones y gestos de su interlocutor, prefieren colocarse uno al lado del otro.

Al principio pensaba que esperaban la llegada de algún acompañante que completase la mesa  -y así fue en algún caso aislado- pero ahora creo que este sorprendente comportamiento surge del hábito de sentarse en el sofá a cenar mientras se disfruta de los rayos catódicos. (más…)

Cuanto más apretada, más explosiva

prensa

Un texto suele mejorar al comprimirlo hasta que transmita su mensaje de la manera más concisa posible y me ha alegrado tropezarme recientemente con esta potente idea expresada en palabras de tres escritores que admiro:

  •  «Perdóneme que esta crónica haya salido algo extensa, pero la premura de tiempo para mandársela no me ha permitido escribir algo más corto«.(Cita recogida por Manuel Jabois en el prólogo para «Mis páginas mejores«). La disculpa de Julio Camba por enviar a la redacción de «La Correspondencia Española» un texto demasiado largo  demuestra que escribir algo más compacto implica más trabajo que explayarse. Es difícil expresarlo con más gracia.
  • «When in doubt, leave it out» es el consejo que le dio al crítico Milo Miles uno de sus primeros editores. Podría traducirse como «En caso de duda, a la basura» y marca el camino a seguir con esa palabra, frase o párrafo que no tienes claro si es mejor dejar o eliminar. Es difícil expresarlo con menos palabras.
  • «Escribir en prensa , que es una máquina de comprimir, es lo que hace la negra de Scarlett al zambullirla en el vestido entre gritos salvajes. Cuanto más apretada vaya la muchacha, más explosiva va a estar en el baile» . Manuel Jabois. «Diarios» (en «Irse a Madrid», 2011). Es difícil expresarlo más gráficamente.

Nota:

Resulta que Camba fusiló su frase ¡de Cicerón!. Ver la segunda parte de esta entrada

Prince. Su propio epitafio

Singing star Prince shown in this undated photo.  (AP Photo)
Prince  (AP Photo)

Al llegar a casa tras enterarme de la muerte de Prince, en vez de pinchar los discos que más me gustan de él («Dirty Mind«, «Purple Rain» y «Sign of the times«) me decidí por uno que tenía menos oído («The Gold Experience«) y me sobrecogió escuchar -entre «Endorphinemachine» y «Shhh«- una voz femenina que dice en perfecto español:

«Prince está muerto. Prince está muerto. Que viva para siempre el Poder de la Nueva Generación«

Playa (de vías)

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Los ingenieros llaman «playa de vías» a la plataforma de maniobras de las estaciones en la que los trenes pueden esperar el empalme con otras locomotoras, cambiar de dirección o ser desviados a un área de mantenimiento.

Este poético nombre me parece especialmente apropiado en el caso de la madrileña estación de Atocha ya que -tras tantos años de vivir en Barcelona- tiendo inconscientemente a pensar que cuando una gran avenida desciende con una pendiente suave pero constante, lo hace para encontrarse con ese mar que busco en vano al bajar por el Paseo del Prado.

La Crítica

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«La Crítica» es ese monstruoso parásito con gafas que -aferrado con una de sus pequeñas manos al periódico que le otorga su poder y con las garras de sus patas traseras a las sienes de Julio Ruelas –  inocula su veneno a través de un largo aguijón que clava en pleno centro de la frente del artista para succionar sus ideas y transformarlas en ese humo informe que sale por su chistera-chimenea. (más…)

Merle Haggard (1937-2016)

Merle Haggard

Johnny Cash tocó en San Quintín y Merle Haggard -tras unos años salvajes de saltar de tren en tren como su héroe Jimmie Rodgers, de huir hacia adelante, de curros estacionales y de delincuencia juvenil intentando escapar de sus miserables orígenes en un poblacho californiano de inmigrantes de la Gran Depresión- no sólo estuvo allí aquel día sino que pasó encarcelado en el célebre presidio tres largos años que marcaron sus canciones como inspiración directa («Sing Me back Home«) o provocándole sentimientos de culpa («Mama Tried«)- y, aunque durante una época encarnase los valores más rancios de la América profunda frente al despendole hippie (el grimoso himno «Okie from Muskogee«), hoy lo amamos por lo que importa: sus inolvidables canciones sobre la botella, la cárcel, el trabajo, el amor y demás vivencias de aquella gente humilde entre la que nació y creció y a la que siempre consideró los suyos. Descanse en paz.

De Azúa, Colau y la RAE

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Por muy criticables y desagradables que resulten las rudas declaraciones de Félix de Azúa sobre Ada Colau -y aún más su decepcionante empecinamiento- no me cabe en la cabeza que tanta gente (¡casi 100.000 en las últimas 24 horas!) las considere motivo suficiente para solicitar su dimisión de la Real Academia Española.

No conozco sus novelas ni su poesía, pero todos sus ensayos me parecen dignos de ser leídos y, aunque sólo hubiese escrito el genial «Diccionario de las Artes«, su vida como estudioso y agudo observador de la realidad artística ya estaría justificada. De Azúa es un maestro del ensayo y domina como pocos la lengua española. Esos son los méritos que le llevaron a ocupar un sillón en la institución y, que yo sepa, ninguno de ellos ha desaparecido a raíz de sus últimas entrevistas.

Ni comulgo con sus ideas políticas ni con ese afán provocador que siempre le ha caracterizado (una ya lejana recopilación de artículos se titulaba «Salidas de Tono«), pero prefiero aguantar exabruptos ocasionales que renunciar a leer opiniones originales que con frecuencia enriquecen mi visión sobre algún tema y me inducen a cuestionar el discurso dominante (como, por cierto, ya ocurría en sus inolvidables clases de Estética en la Escuela de Arquitectura de Barcelona).

Podría haberme indignado que en su entrevista me incluya indirectamente en el grupo de los que fueron a votar borrachos  (más…)

4 años

cuatro velas

 

Hoy hace cuatro años que empecé este blog. En ese tiempo he vivido en Barcelona, Santiago de Compostela y la Ciudad de México y he tenido todo tipo de vicisitudes personales y profesionales pero, con mis más y mis menos, he buscado un momento cada semana para escribir sobre el orden, las ventanas, el blues y otros temas recurrentes;  o sobre croquetas, dedicatorias y otras entradas encontradas.

Agradezco a los que leen y siguen el blog su interés, sus comentarios y su paciencia con las digresiones -me consta que a algunos les interesa la parte arquitectónica pero abominan de cowboysrastas y demás fauna musical (y viceversa)-. Gracias a todos por animarme a continuar.

 

Dedicatorias

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Esta mañana compré en una librería de viejo por unos 6 euros la primera edición española (1959) de la colección de ensayos «Tiempo y Mundo» de  Stefan Zweig. Al hojearlo en el metro me emocionó leer manuscritas en la contraportada las siguientes palabras:

«Pepe:

Si tu corazón me olvida, que los exquisitos pasajes del contenido de este libro graben por siempre en tu memoria mi recuerdo perenne.

Mª Elena V-16-63«

que me provocaron tres pensamientos:

– Le alabo el gusto a Mª Elena por la elección del libro

– Aquí hay una interesante historia de amor no correspondido

– Ya no se escriben dedicatorias como ésta

P.S.

A Pepe le encantó el libro. Está repleto de subrayados y anotaciones

R.I.P. John Morthland

book_best_morthland200pxGracias al blog de Milo Miles me entero de la muerte del gran crítico John Morthland. Su libro «The Best of Country Music» fue mi guía para empezar a profundizar en el género y continúa siendo uno de mis libros musicales de cabecera; y considero su recopilatorio «Okeh Western-Swing» una de las mejores introducciones a ese estilo. Gracias a él me hice con la gloriosa caja de 8 lps de «Smithsonian Collection of Classic Country Music«, con aquellas otras de Time-Life dedicadas respectivamente a «Women» y «Duets«, y conocí a Darby & Tarlton, a los Louvin Brohers, a Gary Stewart y a tantos y tantos otros que ahora forman parte de mi dieta habitual. Descanse en paz.

El Mustachismo

MMM2Me tienta convertirme al mustachismo, la filosofía vital de Mr. Money Mustache, que consiste en valorar el tiempo sobre cualquier posesión material y lograr la independencia financiera -o posibilidad de jubilarse- a una edad lo más temprana posible (en su caso, ¡a los treinta!).

Según MMM, el sistema es (relativamente) independiente de los ingresos ya que basta con ahorrar lo suficiente para cubrir 25 años de gastos y dejar que ese capital produzca los intereses que te permitirán vivir sin dar palo al agua durante el resto de tu vida.

Para ello, hay dos claves: reducir al mínimo los gastos superfluos (en su opinión, casi todos) para que la cantidad anual necesaria para vivir sea lo más baja posible y poder así llegar antes al ansiado objetivo, e invertir desde el principio tu dinero-por poco que sea- para que empiece a trabajar por ti.

Es una filosofía radicalmente anti-consumista ya que únicamente renunciando a la compulsión de poseer es posible alcanzar el objetivo. Se puede tener un sueldo astronómico y jamás lograr ahorrar esa cantidad que permite dejar de trabajar ya que el sistema que nos gobierna nos incita a consumir al límite de nuestras posibilidades. El Sr. Mustache , por su parte, recomienda el aparentemente inalcanzable objetivo de ahorrar al menos la mitad de los ingresos mensuales.

El hombre lleva años propagando la buena nueva y en su blog se pueden encontrar desde homenajes a los compañeros de lucha (los filósofos estoicos, el precursor Joe Domínguez), hasta infinidad de trucos tanto para gastar menos -usar la bici, si es imprescindible comprar coches de cambio manual, cocinar, recurrir a la biblioteca, evitar los préstamos…entender que el lujo es una droga– como para conseguir que tus ahorros produzcan lo máximo dentro de unos límites de riesgo razonables.

Aunque muchas veces sus renuncias puedan parecen excesivas  y, curiosamente, tanto él como su esposa continúen trabajando (pero únicamente cuando y en lo que les apetece); creo que su filosofía vital es muy acertada y que, aunque la meta de jubilarse a los treinta hace ya más de una década que la dejé escapar, todavía hay esperanzas de poder conseguir la independencia financiera antes de la cada vez más tardía edad oficial de jubilación (incluso partiendo de un nivel bajo de ahorro y habiendo sido recientemente expulsado del sistema español de sanidad y pensiones tras quince años de cotización ininterrumpida).

Es curioso que su propuesta, que es en esencia anti-sistema (en la medida en que implica renunciar al círculo de consumo indiscriminado, deuda y trabajo perpetuo en que éste se basa ), sea posible gracias precisamente a uno de los motores del capitalismo: el hecho de que en nuestro mundo el dinero pueda producir dinero.

 

 

A los pies de Mordor

Inauguración Torre Bancomer

El ensordecedor espectáculo de luz y fuego de su inauguración convirtió al edificio en cuya construcción trabajé los dos últimos años en un tótem en llamas del que resultaba imposible apartar la mirada y que provocaba el sentimiento sublime de estar asistiendo al asedio de una inexpugnable fortaleza maligna. Entre las cuñas publicitarias sobre la crucial contribución de la entidad a la prosperidad del país esperé en vano que un micro abierto nos atronase con las estentóreas carcajadas de un trajeado señor oscuro.

Frankie Ford (1939-2015)

Ha muerto Frankie Ford, el cantante de “Sea Cruise”, todo un clásico del rock and roll de Nueva Orleáns. Grabado originalmente por el gran Huey “Piano” Smith, la discográfica decidió reciclar la pista instrumental, blanquear la voz y añadir las campanas y avisos marítimos que la convirtieron en un gran éxito.

Aunque conozco la canción desde hace muchos años, hasta que no la escuche recientemente en el sorprendente recopilatorio “Roots of Ska – USA Jamaica 1942-1962 ” (Fremeaux) nunca había caído en la cuenta de que efectivamente el ritmo es muy, pero que muy, ska. En todo caso, sea ska, r&b o rock and roll, es indudablemente una gran canción.

Whoo-ee, whoo-ee baby!